YO, que quise amar y aprendí a querer. TU, que leyendo esto haces que mereciese la pena hacerlo. ¿Por qué no creer en los finales felices? ¿A caso no hay bombillas que se encienden cuando Einstein ya se apago? y todo gracias a esas personas que encienden mis recuerdos y, sobre todo a los que me inspiraron para construir este circuito eléctrico.
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